La No-Violencia ¿actitud pasiva?   1 comment

Hay actos de violencia, protestas, desahogos, que a menudo quieren justificarse en la violencia recibida por parte de los otros. Es una reacción que a primera vista parece justa. La violencia, así, pareciera tener la capacidad de liberarnos de determinadas tiranías. Ante esta justificación de la violencia, hablar de la no-violencia, parece tomar una actitud pasiva, de rebaño, como la que tomamos guarecidos en nuestros empleos significantes en cuanto a la manutención económica de nuestro hogar, pero generalmente insignificantes en cuanto al rol creativo, transformador de la sociedad.  Ser no-violento, en esta perspectiva, aparece como una forma de comodidad y de falta de compromiso y conciencia social.

 

Pero el pensamiento de la no-violencia, que encarnaron personalidades como Gandhi, Martin Luther King y otros, no tiene que ver con esta cobardía políticamente correcta. La no-violencia es una acción transformadora de la vida individual y colectiva.

 

En la Red, circulan algunos apuntes de Lanza del Vasto, discípulo de Gandhi y guía espiritual. En estos apuntes, Lanza del Vasto reflexiona sobre la Noviolencia Activa. Y llama especialmente la atención, un párrafo donde dice que para nuestra costumbre, generalmente, existen cuatro maneras de afrontar un problema:

  • La neutralidad: eludir el problema, pues no nos concierne. El malamente clásico: “No es mi problema”.

  • La pendencia: devolver los golpes con más golpes. “El que pega más fuerte gana”

  • La fuga: huir del problema. “Soldado que arranca…”, podríamos decir.

  • La capitulación: levantar las manos, caer de rodillas, invocar clemencia.

La idea es que la No-violencia es una quinta alternativa, que excluye todas las anteriores. Es un ir hacia donde se desencadena la violencia, soportarla lo suficiente hasta que el otro que ejerce la violencia contra nosotros se de cuenta de su error. ¡Pero es un ir, no un quedarse! ¡Pero es un ir a la comprensión, no un ir a la pelea! no suena fácil, porque incluye estar dispuesto a sufrir por el bien en el que uno cree. Necesita de un sacrificio. Todos entendemos a qué sacrificio invita. Uno tan simple como darse.

 

Para ser sincera, yo en general no lo logro (tal vez porque no lo he intentado lo suficiente). Pero si les estoy escribiendo es porque tengo la inquietud con respecto al camino de la No-violencia y tal vez esta inquietud quiere decir que alguna parte de mí sabe que soy capaz de llevarlo a cabo y que por lo tanto, todos seríamos capaces. Algo en nosotros comprende lo que quiere decir esta No-violencia activa y quizá desde esa zona que lo comprende podemos empezar a ser no-violentos.

 

Otra cosa, según esta línea de pensamiento, el otro que aparece como nuestro “enemigo” no es un monstruo, ni un tirano, ni un dictador, ni un violador, ni un político sinvergüenza, ni un torturador, ni un terrorista…

 

es sólo un hombre equivocado…

un hombre que se ha equivocado al actuar como un monstruo

un hombre que se ha equivocado al tiranizar a otro

un hombre que se ha equivocado al violar,  al torturar

al cometer actos de violencia sobre nosotros.

 

Un hombre,  que como nosotros tiene también, dentro de sí, idea de la justicia y de la caridad, que como nosotros tiene alguna comprensión de lo que significa la no-violencia y, tal como nosotros, puede entonces llegar a practicarla.  Suena bonito. Pero es más que un “sonar”. La no-violencia vive en nosotros, quizá con más autenticidad que la violencia alimentada por nuestras neurosis, resentimientos, culpas y otras características de nuestra historia personal y social.

 

Otro dato: Existió un hombre en la India llamado Vinoba que, siguiendo la escuela de la no-violencia, inició una Reforma Agraria en su país ¡Pidiendo casa por casa a los latifundistas que le entregaran un pedazo de sus tierras! Y le resultó.

Da para pensar.

 

Texto tomado y editado de Atinachile

Puedes obtener el libro Reflexiones de la No-Violencia en este enlace:

Gandhi - Reflexiones sobre la no violencia
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Publicado diciembre 1, 2007 por danny en Libros Descargables, Ojo Crítico

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Una respuesta a “La No-Violencia ¿actitud pasiva?

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  1. me parece que haces un buen trabajo con todo este material q nos compartes gracias. yo soy un colombiano del departamento de antioquia q trabajo por la paz y la noviolencia comno estilo de vida (una filosofia de vida) y me intereza mucho conocer estrategia de paz y convivencia.

    felicitaciones por todo esto

    osnaider algarin

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